¿Qué hago si tengo Windows XP?

Manual de instrucciones para afrontar el final del popular sistema operativo

Microsoft despide este martes definitivamente Windows XP, su sistema operativo más popular con 13 años de antigüedad y que se ha instalado en alrededor de cuatro millones de ordenadores de nuestro país, tres de ellos en ordenadores personales y el resto en empresas, mayoritariamente en PYMES. A partir de este martes, la compañía dejará de ofrecer soporte técnico a estos equipos. A continuación explicamos qué significa éste paso y qué debemos hacer.

¿Qué significa “fin de soporte”?

Es lo más parecido a que un fabricante de coches deje de producir piezas de recambio para un modelo antiguo. En este caso, el sistema automático de actualizaciones de software Microsoft (Windows Update) ya no reconocerá la versión XP.

Puede que en un primer momento no percibamos ningún problema pero a medida que pase el tiempo es probable que el nuevo software y hardware que desarrollan los fabricantes pensando en las nuevas versiones de Windows no sean compatibles con nuestro equipo y no funcionen con el viejo sistema operativo. Además, dejaremos de recibir parches de seguridad que ayudan a proteger a nuestro equipo de virus con lo que seremos más vulnerables.

Tampoco se podrá descargar para Windows XP el antivirus de Microsoft (que se llama ‘Microsoft Security Essentials‘) aunque los usuarios que estén dados de alta seguirán recibiendo actualizaciones por un tiempo limitado. Microsoft ofrece esta pequeña prórroga del servicio para facilitar la migración de los usuarios a otros sistemas pero no garantiza la plena eficacia del programa contra el software malicioso.

¿Cómo puedo saber si utilizo Windows XP?

La primera señal, por no decir la definitiva, es visualizar un botón en el margen inferior izquierdo de la pantalla en el que podemos leer ‘Inicio’. Esta fue durante muchos años la principal puerta de entrada a los programas, carpetas y configuración de nuestro equipo dentro del entorno del sistema operativo de Microsoft y poco a poco fue cambiando hasta desaparecer en las versiones posteriores a Windows XP.

Si vemos este botón y queremos tener la confirmación de nuestra versión de Windows basta con desplegar el menú de Inicio, hacer click en “Ejecutar” e introducir la palabra “Winver”. Se desplegará una pantalla de información sobre el sistema operativo que tenemos instalado en nuestro equipo. A través de esa misma función podemos comprobar qué versión de XP tenemos, la de 32 o la de 64 bits.

Si queremos contrastar esta información o identificar rápidamente cuál es la versión que tengo instalada en el equipo, también se puede entrar a la página que Microsoft ha habilitado al efecto que nos proporciona la respuesta de forma automática.

¿Puedo seguir utilizando Windows XP?

Es probable que muchos usuarios sigan con Windows XP porque necesitan más tiempo para actualizar el equipo, porque no tienen posibilidades económicas para afrontar el cambio o porque creen que les funciona bien y deciden mantener dicho sistema operativo. En ese caso, lo primero que tenemos que saber es que nuestro equipo seguirá funcionando a pesar de que Microsoft deje de enviarnos actualizaciones. Sin embargo, el uso del sistema será menos seguro porque ya no recibiremos esos parches de seguridad que nos enviaba la compañía. En este caso conviene instalar en primer lugar las últimas actualizaciones disponibles de Windows XP, especialmente de Microsoft Security Essentials, y de todas las aplicaciones que utilicemos en ese sistema.

A partir de ahí, Daniel Fírvida, analista de seguridad de INTECO, recomienda limitar la navegación en Internet a lo mínimo imprescindible. “El mayor riesgo siempre viene de Internet. Es recomendable que todos los complementos que utilicemos para la navegación (Java, Flash…) estén actualizados permanentemente y optar por otros navegadores diferentes al Explorer que ya no estará al día en actualizaciones”. Firefox y Chrome sí van a mantener por un tiempo el soporte técnico para sus versiones de Windows XP. En el caso de Google, esa asistencia técnica se brindará al menos por un año más, hasta abril de 2015.

Windows XP

¿Perderé todo el material que tengo en el equipo?

Ahora más que nunca conviene garantizar que nuestros archivos están a salvo. Quedarse con XP ya supone un riesgo pero un cambio de sistema operativo también puede suponer la pérdida de algunos de los documentos que tenemos guardados en nuestro equipo (fotos, trabajos, archivos de música…) por eso conviene realizar una copia de seguridad. Se puede realizar directamente con la herramienta que ofrece Windows XP (dentro del menú “Herramientas del sistema” alojado en “Accesorios” que vemos al hacer click en el botón de Inicio). También es posible hacerla a través de las soluciones que ofrecen los propios fabricantes de equipos. Y como última opción, la más rudimentaria, copiar todo ese material en un CD, un DVD, un disco duro o una llave USB.

También se puede optar por guardar todos esos archivos en la Nube. Esta alternativa ofrece varias opciones: OneDrive, la aplicación de Microsoft para almacenar en la nube hasta 500GB de datos. Drive, la opción desarrollada por Google con un máximo disponible de 1 Terabyte (1000 GB). O Dropbox, la más popular que también ofrece un Terabyte de almacenamiento.

¿Es mi equipo compatible con las nuevas versiones de Windows?

Es posible que no lo sea porque no todos los equipos que había en el mercado hace doce años resisten los requisitos mínimos que se necesitan para poder instalar el Windows 7 o el Windows 8.

Si la capacidad de nuestro equipo es compatible con el nuevo sistema operativo tendremos que tener en cuenta un problema. La nueva versión de Windows no se ha diseñado para instalarlo en ordenadores que ejecuten Windows XP, tal y como informe Microsoft en su tutorial en la web. Eso significa que tenemos que hacer una instalación limpia, desde cero. Lo instalaremos desde un DVD de Windows 8 y no conservaremos ningún archivo, ni configuración, ni programas cuando lo actualicemos (de ahí la importancia de la copia de seguridad).

Quizás nos pueda ayudar algo el Asistente para la actualización que ha desarrollado Microsoft. Hay que descargarlo y ejecutarlo. Este asistente nos informará si nuestro PC cumple los requisitos básicos, incluída la configuración, la velocidad del equipo, la memoria RAM y la capacidad del disco duro. También nos dirá si las aplicaciones que tenemos instaladas con la vieja versión y los periféricos conectados al equipo funcionarán con la nueva versión.

Si lo que queremos es renovar los sistemas de nuestra empresa, Microsoft recomienda encontrar un socio, consultor informático o proveedor de Tecnologías de la Información, que nos ayude a realizar el proceso. Esta alternativa nos permitirá obtener el apoyo y la ayuda que necesitamos para la elección de dispositivos y el software que mejor encaje con las necesidades de nuestra firma, al margen de ejecutar todo el proceso de migración. Microsoft ha elaborado una lista con proveedores locales que puede consultarse aquí.

¿Cuánto me costará cambiarme?

El precio cambia en función de algunas variables y, sobre todo, de nuestras necesidades. Obviamente no costará lo mismo cambiarnos si hablamos de un usuario doméstico que una empresa, o tampoco nos costará lo mismo si nuestro equipo soporta nuevas versiones que si no lo hace y nos vemos obligados a comprar un ordenador nuevo. De entrada, la licencia para el uso de la última versión de Windows 8 cuesta 119 euros, la versión básica, y 279 euros la versión profesional (orientada a empresas).

Microsoft y Consultec han desarrollado una calculadora que nos ofrece un coste orientativo de la migración a los nuevos sistemas. Tiene en cuenta algunas variables interesantes como el número de equipos obsoletos que queremos renovar o la propia actualización del sistema operativo.

En cualquier caso, Microsoft ha llegado a un acuerdo con algunos fabricantes de hardware para financiar la adquisición de nuevos equipos. La compañía también defiende que quedarse con el viejo sistema operativo nos reportará un mayor coste y una menor productividad que la que ofrecen las nuevas versiones. En este sentido, Microsoft apunta el resultado de un estudio elaborado por la consultora Techaisle en 2013 según el cual los pequeños negocios gastarán una media de 427 dólares en reparaciones de PC?s con una antigüedad superior a los cuatro años.

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